A finales de Septiembre, tuvimos una nueva oportunidad de reunirnos con las gentes del laboratorio del procomún en Medialab Prado, lugar en el que hospedamos la investigación y contexto del que siempre es un grandísimo placer formar parte. Compartimos sesión con Juan Gutierrez que presentó la propuesta de crear un grupo de trabajo para el proyecto Memoria Común y con Patricia Horrillo y Stéphane Grueso del proyecto 15M.cc, un experimento de creación colectiva sobre el movimiento 15M. Txelu Balboa (colaborabora) y Rubén Martínez (YProductions) fueron los encargados de presentar algunas de las ideas que envuelven al proyecto de investigación Empresas del Procomún con el objetivo de compartirlas y debatirlas conjuntamente. Ponemos el vídeo de la sesión entera, la parte dedicada a Empresas del Procomún empieza en el minuto 132:
La idea principal que venimos trabajando internamente es situar y pensar la investigación como un procomún, es decir, un recurso que se organiza bajo unas normas consensuadas por su comunidad. Estas normas –a las que hemos denominado commonstitución– permiten hacer sostenible el recurso, evitando amenazas que pongan en peligro su capacidad para generar beneficio colectivo y su carácter abierto. Durante la sesión, explicamos algunas de las conclusiones que extraímos del grupo de trabajo en Eutokia (que se pueden consultar aquí). Tres de los elementos claves del proyecto, la ontología de ‘las empresas del procomún’, la wiki semántica y la commonstitución fueron los tema principales en los que centramos la sesión. La ontología es un mapa conceptual relacionado que sirve como base para ordenar y vincular las diferentes investigaciones que se introduzcan en la wiki semántica. En esta imagen se puede ver el aspecto actual de la ontología:
Sobre esta ontología se irán sumando aportaciones de las diferentes líneas de investigación que, hasta ahora son (1) El concepto histórico y filosófico del procomún, (2) Nuevos modelos de negocio, (3) Procomún y código abierto en la economía social, alternativa y solidaria y, por último, (4) Procomún, empresas y políticas públicas.
Una de las preguntas finales que lanzamos en la sesión aludía a la commonstitución. Este procolo, que trabajaremos más a fondo en las sesiones del 2012 en Medialab Prado, quieren resolver cuestiones relativas a ¿Cómo se validan los contenidos de las investigaciones? ¿Cómo se comunica la comunidad? ¿Quién lidera, representa y explota el proyecto? ¿Cómo se licencias los contenidos?, preguntas bastante heterogéneas pero que buscan resolver el modelo de gestión del recurso que estamos generando (en este caso, un conjunto de conocimientos que tiene como objeto analizar la relación entre ‘lo común’ y ‘lo privado’ o los intereses comunes y los intereses privados). La consulta sobre la commonstitución con la que quisimos abrir el debate fue: ¿Qué otros protocolos de funcionamiento que ya existen pueden inspirar la commonstitución?. Es decir, normas ya generadas por otras comunidades que permiten que un recurso intangible similar al que estamos creando (conocimientos compartidos) se comporte como un procomún.
Javier de la Cueva nos propuso bucear en las actas del The Internet Engineering Task Force, donde se diseñaron los protocolos bajo los que actualmente funciona internet. El sistema de funcionamiento se inspira en el ‘show me the code‘ de Debian y funciona a través del request for comments. Marcos García de Medialab Prado, también en referencia a la commonstitución, comentaba que a priori resulta imposible prefedinir todas las situaciones en las que la comunidad puede verse involucrada y que es interesante pensar que esas normas se van a ir constituyendo según aparezcan situaciones concretas. La commonstitución puede ser útil, pero no debe ser algo que obsesione excesivamente a la comunidad o que paralice posibles pasos a dar que se entienden como posteriores a su formulación. Cristian Figueroa comentó algunos aspectos de la ontología, de la que destacó la capacidad para detectar flujos de relación y no sólo relaciones lineales basadas en la dicotomía ‘acción-reacción’ pripia de una mirada más positivista. Alberto Corsín centró sus comentarios sobre la metodología de investigación y su –tal vez– excesivo determinismo. En palabras de Corsín: “Esa metodología robusta puede ser violenta a la hora de aplicarla sobre empresas que se quieren investigar, ¿No debería ser más camaleónica para poder adpatarse a cada caso de estudio“. Y probablemente Corsín tenga mucha razón al sugerirnos que seamos más inductivos y que no fetizichemos tanto esos protocolos previos que pueden llegar a determinar en exceso cómo vamos a investigar y cómo nos vamos a relacionar con el recurso que producimos. Para cerrar la sesión, estuvimos hablando sobre el papel del free rider en una economía de la abundancia y sobre diferentes programas públicos centrados en la innovación social –como la Big Society– que creemos están íntimamente relaciones con el papel que ejerce ‘lo público’ en el marco de las empresas del procomún.
La sesión fue muy interesante y dejó muchas preguntas sobre la mesa, cuestiones que retomaremos con más tiempo y más información en próximas sesiones públicas y en el grupo de correo del proyecto. Muchas gracias una vez más a todxs los asistentes y participantes!







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